El aire envenenado
Quebradiza
la rutina desciende por la escalera.
Un vecino mutilado
donde la esperanza pide pan
se vuelve y contempla
el paisaje de contenidos miedos
y sometidos males
embutidos entre paredes
de conchas y sal.
La mujer
toma el aire envenenado
el refresco verde y temprano de la prisa
que le lleva a galopar la ciudad...
Envuelta en hedores matutinos
ya no vomita la noche malgastada
y piensa en vacaciones siderales
incluso, se recrea mirando
el amor que entra en el autobús
el amor que se reclina y la besa
el amor animado
por la fantasía de la soledad.
la rutina desciende por la escalera.
Un vecino mutilado
donde la esperanza pide pan
se vuelve y contempla
el paisaje de contenidos miedos
y sometidos males
embutidos entre paredes
de conchas y sal.
La mujer
toma el aire envenenado
el refresco verde y temprano de la prisa
que le lleva a galopar la ciudad...
Envuelta en hedores matutinos
ya no vomita la noche malgastada
y piensa en vacaciones siderales
incluso, se recrea mirando
el amor que entra en el autobús
el amor que se reclina y la besa
el amor animado
por la fantasía de la soledad.
Begoña Leonardo
Sitio web:

No hay comentarios:
Publicar un comentario