Del deseo
Cual se eslabona la piedra con la tierra,
así te viví: lleno hasta el ansia.
Nunca pensé que las olas del futuro
arrastrarían deseos sobre mi aurora
de remolinos y transitorios besos...
Pero así fue. Me enamoré
del sabor trasparente de tu sexo
y las angustias en mi cuerpo;
de la derrota callada,
donde me descubrí esclavo
sin quererlo, entre los nervios,
la neblina y la espera.
Sitio web:

No hay comentarios:
Publicar un comentario